El año 2022, junto a Pedro Cárdenas Olmos, implementamos en el ADIT 77 de El Teniente un sistema basado en IA capaz de leer, clasificar y procesar las tarjetas verdes levantadas por los trabajadores en faena.
No buscábamos predecir accidentes. Buscábamos algo más esencial:
Medir el nivel de riesgo operacional real, en base a los mismos riesgos críticos, amenazas y controles críticos que la compañía declara como estándar.
Cómo funcionaba el sistema
Usamos modelos de Poisson para asignar valores cuantitativos a la exposición, incumplimientos y desviaciones. Con eso, entregábamos información priorizada, actualizable y directa para la gestión en terreno.
- Lectura y clasificación automática de tarjetas verdes mediante IA
- Cuantificación de exposición a riesgos críticos por área y turno
- Detección de desviaciones en controles críticos declarados
- Información priorizada y actualizable para gestión en terreno
Lo que pasó
Junto a otras safetytech presentamos a varios gerentes de El Teniente. El sistema funcionaba. Era compatible con su modelo. Pero no fue considerado relevante. No sabemos ni supimos nunca por qué no se avanzó.
La pregunta que no podemos dejar de hacer
Hoy, tras un nuevo accidente fatal, volvemos a preguntar:
«¿De qué sirve promover una cultura preventiva si no escuchamos lo que esa cultura intenta decirnos?»
La tarjeta verde habló. Dijo que había una amenaza. Que había un desvío. Que un control no estaba donde debía estar.
Pero nadie la escuchó.
Lo que tenemos. Lo que falta.
- Tenemos los datos
- Tenemos la tecnología
- Tenemos la experiencia en terreno
Lo que necesitamos ahora es voluntad.